12. Responsabilidades
Corresponde al establecimiento disponer de todas las garantías y seguros necesarios para la acogida del público en su establecimiento y para el ejercicio de su actividad.
La responsabilidad del establecimiento queda limitada en caso de robo de bienes u objetos únicamente cuando estos hayan sido confiados a su custodia.
El cliente debe velar por la guarda de sus bienes y materiales. El cliente deberá informar al establecimiento de cualquier desperfecto del que sea responsable. Será responsable de todos los daños causados por su conducta y se compromete, en caso de deterioro de los lugares puestos a su disposición (habitación, espacios comunes como piscina, jardín, salón o sanitarios), a asumir los costes de reposición.
Asimismo, cualquier comportamiento contrario a las buenas costumbres o al orden público llevará al establecimiento a pedir al cliente que abandone el establecimiento sin indemnización ni reembolso alguno si ya se hubiera realizado un pago. Si todavía no se hubiera efectuado ningún pago, el cliente deberá abonar el importe de las noches consumidas antes de abandonar el establecimiento.
El cliente se compromete a no invitar a ninguna persona cuyo comportamiento pueda perjudicar al establecimiento, reservándose este el derecho de intervenir si fuera necesario. El cliente no podrá introducir bebidas ni alimentos del exterior sin autorización previa de la dirección. El cliente se compromete a hacer respetar por los participantes y sus invitados todas las instrucciones y reglamentos del establecimiento (en particular la prohibición de fumar y la prohibición de animales). El cliente velará por que los participantes no perturben el funcionamiento del establecimiento ni comprometan su seguridad ni la de las personas que se encuentren en él.
Salvo disposición expresa en contrario, el cliente deberá dejar la habitación antes de las 11:00 el día de finalización de la reserva. En caso contrario, se le facturará una noche adicional.
Maison Narbay ofrece acceso WIFI gratuito que permite a los clientes conectarse a internet. El cliente se compromete a que los recursos informáticos puestos a su disposición por el establecimiento no se utilicen en ningún caso para reproducir, representar, poner a disposición o comunicar al público obras u objetos protegidos por derechos de autor o derechos afines, como textos, imágenes, fotografías, obras musicales, audiovisuales, programas informáticos y videojuegos, sin la autorización de los titulares de los derechos prevista en los Libros I y II del Código francés de la Propiedad Intelectual cuando dicha autorización sea necesaria. Si el cliente no respeta estas obligaciones, se expone a que se le impute un delito de falsificación (artículo L.335-3 del Código de la Propiedad Intelectual), sancionado con una multa de 300 000 euros y tres años de prisión. El cliente también debe respetar la política de seguridad del proveedor de acceso a internet del establecimiento, incluidas las normas de uso de los medios de seguridad implantados para prevenir la utilización ilícita de los recursos informáticos, y abstenerse de cualquier acto que menoscabe la eficacia de dichos medios.
Las fotografías presentadas en el sitio y en los servicios móviles del establecimiento o de sus socios tienen un valor meramente indicativo. Aunque se hace todo lo posible para que las fotografías, representaciones gráficas y textos reproducidos para ilustrar los establecimientos presentados ofrezcan una visión lo más exacta posible de los servicios de alojamiento propuestos, pueden producirse variaciones, en particular debido a cambios de mobiliario o a eventuales reformas.
El establecimiento no podrá ser considerado responsable de la falta de ejecución o de la mala ejecución de la reserva en caso de fuerza mayor, por hecho de un tercero imprevisible e insuperable, por hecho del cliente, en particular por indisponibilidad de la red internet, imposibilidad de acceder al sitio web, intrusión externa, virus informáticos o en caso de prepago no autorizado por el banco del titular.